Luz para el camino

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Había una vez, hace cientos de años  en una ciudad de Oriente,
un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.

La ciudad era muy oscura en las noches sin luna .En determinado momento, se encuentra con un amigo.luz.bmp
El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.

Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:

¿Qué haces Guno, con una lámpara en la mano?
Si tú no ves…

Entonces, el ciego le responde:

- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…

- No solo es importante la luz que me sirve a mí misino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella.

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil…Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás…Cómo a través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento…
¿Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás?

Autor Desconocido

Escrito por Piedad el 20 de Diciembre de 2006 con 0 comentarios.
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