Un Error en el Cielo

Cuenta la leyenda la historia de un sujeto que vivió onestamente toda su vida.
Cuando murió todo el mundo dijo que se iría al cielo.
Un hombre bondadoso como él solamente podría ir al Paraiso.
Ir al cielo no era tan importante para aquel hombre, pero igual el fue para allá. En esa época, el cielo todavía no había tenido un programa de calidad total.abrazo2.JPG
La recepción no funcionaba muy bien.
La chica que lo recibió dió una mirada rápida a las fichas que tennia sobre el mostrador, y como no vio el nombre de él en la lista, lo orientó para ir al Infierno.
En el Infierno, Ud. Sabe cómo es.
Nadie exige credencial o invitación cualquiera que llega es invitado a entrar.
El sujeto fué al infierno y allí se quedó. Algunos días después Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraiso para pedirle explicaciones a San Pedro:
- Esto es sabotaje! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante.
Eso que Ud. está haciendo es puro terrorismo!
Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó sorprendido, de qué se trataba.
Lucifer, trastornado, gritó - Ud. mandó a ese sujeto al Infierno y él está haciendo un verdadero desastre allí. El llegó escuchando a las personas, mirándoolas a los ojos, conversando con ellas.
Ahora, está todo el mundo dialogando, abrazándose, besándose. El Infierno está insoportable, parece el Paraiso!
Y entonces hizo un pedido:- Pedro, por favor, agarre a ese sujeto y tráigalo para acá.

- Vive con tanto amor en el corazón que si por error, fueses a parar el Infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al Paraiso.
Los problemas forman parte de nuestra vida, pero no dejes que ellos te transformen en una persona amargada.

Autor Desconocido

Escrito por Piedad | 23 de Enero de 2007 con 1 comentario.
Enviar a un amigo por E-Mail
Lee más artículos sobre Cuentos que nos ayudan a crecer

Artículos relacionados

Comentarios

  1. Sara - 24 de Enero de 2007 | 19:49

    Hola piedad, David me ha enviado tu página y quería felicitarte por tan bonito trabajo y por tan bonitos relatos.
    Te volveré a visitar. Mientras tanto, sé feliz.
    Un abrazo, Sara.

Deja una respuesta