El pequeño Clavo

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Una Iglesia nueva fue construida y gentes de todas las partes acudieron para  admirarla. Pasaban horas a mirar la belleza de tal obra.
Arriba, en lo alto, en las maderas del tejado, un pequeño clavo era testigo de todo lo que estaba ocurriendo. Y oía a las personas cómo elogiaban todas las partes de tan encantadora estructura…! Hablaban de todo, menos del clavo!
clavo.bmpNi siquiera sabían que estaba allí, y se sintió irritado y con envidia.
- ¡Si soy tan insignificante, nadie echará de menos mi ausencia!
Entonces el clavo desistió de su vida, dejó de hacer presión sobre la madera y se fue deslizando hasta caer al suelo. Al asegurar las maderas del tejado, no se percibía, pero era útil.
Aquella noche llovió mucho. Luego, donde faltaba el claro, el tejado comenzó a ceder, separando las tejas. El agua corrió por las pareces y los bonitos murales. El yeso comenzó a caerse, el tapete estaba mancado y la Biblia se quedó arruinada por el agua.
Todo esto porque un pequeño clavo desistió de su trabajo, pensó que si  desaparecía nadie lo echaría de menos.
Todos somos insustituibles en nuestras vidas.

Autor desconocido

 

Escrito por Piedad el 10 de Abril de 2007 con 0 comentarios.
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