24 de Abril de 2007

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Para que Siembras?

En un oasis escondido entre los mas lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo ELIAHU de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Su vecino HAKIM, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a ELIAHU transpirando, mientras parecía cavar en la arena.
-Que tal anciano? La paz sea contigo.
-Contigo- contesto ELIAHU sin dejar su tarea.
-Que haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?
-Siembro- contesto el viejo.
-Que siembras aquí, ELIAHU?
-Dátiles -respondió ELIAHU mientras señalaba a su alrededor el palmar.
-Dátiles!!!- repitió el recién llegado, y cerro los ojos como quien escucha la mayor estupidez.
-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.
-No debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos…
-Dime, amigo: Cuantos años tienes?
-No se… sesenta, setenta, ochenta, no se… lo he olvidado… pero eso que importa?
-Mira amigo, los datileros tardan mas de 50 años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y oasis.bmplo sabes, ojalá vivas hasta los 101 años, pero tu sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.
-Mira Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto… y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.
-Me has dado una gran lección, ELIAHU, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, HAKIM le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.
-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves , a veces pasa esto: tu me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseche una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.
-Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás mas importante que la primera. déjame pues que pague esta lección con otra bolsa de monedas.
-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseche no solo una, sino dos veces.
-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte…

Cuentos para pensar

Jorge Bucay

Escrito por Piedad | 24 de Abril de 2007 | 0 comentarios
Cuentos que nos ayudan a crecer.

Simplemente en tu Centro

Cuando tengas tiempo para ser, abandona todo hacer. Pensar también es un hacer, concentrarse también es un meditacion.jpghacer, contemplar también es un hacer. Si llegas ha no hacer nada, aunque sea por un segundo y estás centrado, completamente relajado, eso es meditación y en cuanto le coges el tranquillo, puedes permanecer en ese estado todo el tiempo que quieras.
Cuando tomas conciencia de cómo tu ser puede permanecer inalterado, puedes empezar ha hacer cosas, lentamente, manteniéndote alerta para que tu se no se agite.
Ésta es la primera parte de la meditación, primero aprende a ser y después aprende a realizar pequeñas acciones, pero manteniéndote centrado, meditación no va en contra de la acción, no tienes que escaparte de la vida: te conviertes en el centro del ciclón.
Tu vida sigue adelante con más intensidad, con más alegría, con más claridad, con más visión, con más creatividad. Sin embargo estás apartado, observando, simplemente ves todo lo que ocurre a tu alrededor, no eres el actor; eres el observador.
El secreto de la meditación es convertirse en el observador.

Escrito por Piedad | 24 de Abril de 2007 | 1 comentario
Meditación.

Las Nueve Revelaciones

Este libro al principio solo era un pequeño volumen que su autor publicó por su cuenta y riesgo. Pero muy pronto alguien leyó el texto y comenzó a hablar de las nueve revelaciones como el libro que cambiaria nuestra visión del mundo.
papiro.bmpLa historia que Redfield nos cuenta habla de un antiguo manuscrito escondido en la selva peruana que guarda en sus páginas nueve revelaciones vitales para comprender el presente y poder enfrentarnos mejor al reto que para todos supone el final del milenio. La búsqueda del texto perdido supone un gran esfuerzo no exento de riesgos, y el temerario viaje hacia la nueva doctrina se cobrará un alto precio en víctimas, pero la tenacidad de un pequeño grupo de sabios aventureros pondrá por fin en manos de todos estas Nueve Revelaciones, las claves de un mensaje claro y directo que apunta a la espiritualidad del ser humano y puede abrir un nuevo capítulo en nuestras vidas.

Autor: James Redfield

Editorial: Ediciones B

Escrito por Piedad | 24 de Abril de 2007 | 1 comentario
Libros que nos ayudan a crecer.