REIKI “El Poder Sanador de las Manos”
Sabemos que existen muchas publicaciones sobre Reiki, pero también conocemos el escepticismo que manifiestan muchas personas cuando se habla sobre este tema.
Con este libro queremos dirigimos a aquellos que consideran el Reiki como una “filosofía” abstracta e inverosímil.
Nuestra época está marcada por el afán de acumular riquezas y por la superficialidad. La agitación y el estrés definen nuestro quehacer cotidiano. El ser humano es cada vez más propenso a las enfermedades. Muy pocas veces se aplica el pensamiento positivo y cada vez es menor la disposición para aceptarse a sí mismo y a los demás. La cantidad de matrimonios que fracasan es un fiel exponente de esta situación, que se caracteriza por la pérdida de la capacidad de escuchar al otro y de aceptarlo íntegramente tal como es.
La juventud, en especial, carece de una imagen positiva del mundo. Para muchos, las expectativas laborales son cada vez peores, y tienen pocas perspectivas de futuro. Las consecuencias son la agresividad y la violencia. Es aterrador la brutalidad en el trato mutuo y está aumentando el número de jóvenes que apelan a la droga para huir de esta realidad.
La mayoría de los seres humanos ha perdido el conocimiento de sus propias fuerzas positivas y de la posibilidad de la autosanación.
Con Reiki puede tomarse nuevamente conciencia de esta energía, activándola. Ella nos ayuda a recibir fuerza positiva para nosotros y nos ayuda a transmitirla a otros. El doctor Mikao Usui, quien abrió el camino hacia el nuevo Reiki, lo ha reconocido hace años, y queremos transmitir sus conocimientos y sus experiencias a través del presente libro, deseando que señale a los lectores el camino hacia un nuevo pensamiento y a las fuerzas sanadoras que viven dentro de cada uno.
Autor: Brigitte Glaser – Ursula Vogt
Editorial: Albatros
Escrito por Piedad |
5 de Julio de 2007 con
0 comentarios.
Enviar a un amigo por E-Mail
Lee más artículos sobre Libros que nos ayudan a crecer
Aún no hay comentarios. Sé el primero.
Deja una respuesta