Reflejo de la Vida
Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.
Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
- Yo nunca he venido por estos lugares…
-¿Cómo son los habitantes de esta ciudad? El anciano le respondió con otra pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allá.
- Así son los habitantes de esta ciudad, le respondió el anciano.
Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
- Voy llegando a este lugar. ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?
- Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores.
Tenía tantos amigos que me há costado mucho separarme de ellos.
- También los habitantes de esta ciudad son así, respondió el anciano.
Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?
- Mira -le respondió-, cada uno lleva el universo en su corazón.
Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí.
TODO LO BUENO Y LO BELLO DE LA VIDA QUE NECESITAS LO LLEVAS DENTRO DE TI.
SIMPLEMENTE DÉJALO SALIR.
Y COMPÁRTELO CON LOS DEMÁS.
Autor Desconocido
Escrito por Piedad |
8 de Julio de 2007 con
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