Cuando creías que no te veía…
Cuando creías que no te veía… te vi poner mi primer dibujo en la puerta de la nevera y corrí a hacer otro.
Cuando creías que no te veía… te vi poner alimento en el platito del gato y aprendí que es bueno cuidar de los animales.
Cuando creías que no te veía… vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, pero está bien llorar.
Cuando creías que no te veía… te vi hacer mi postre favorito y aprendí que las cosas pequeñas son las que hacen la vida especial.
Cuando creías que no te veía… te sentí darme un beso de buenas noches y me sentí amado y protegido.
Cuando creías que no te veía… Te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a gente que no tenía nada y aprendí que los que tienen deben ayudar a los que no tienen.
Cuando creías que no te veía… te vi cuidar de la casa y de nosotros y aprendí que debemos cuidar de lo que nos ha sido dado.
Cuando creías que no te veía, te escuche decir una oración, y sentí que existe un Dios al que siempre le podré hablar.
“Gracias: mamá, papá, hermano, hermana, amigos, abuelos, etc…
por todas las cosas que aprendí cuando creías que no te veía”
Autor Desconocido
Escrito por Piedad |
8 de Mayo de 2008 con
0 comentarios.
Enviar a un amigo por E-Mail
Lee más artículos sobre Infancia y Reflexiones que nos ayudan a crecer


Aún no hay comentarios. Sé el primero.
Deja una respuesta