Paz…
Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha como una flor de fuego;
que rompe en plena noche como un canto escondido;
que llega en plena muerte como un beso esperado.
Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas;

vestidos por viento de una esperanza núbil.
Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.
Aquella Paz del libre
que se aferra a la vida.
Paz que se comparte en igualdad
como el agua y la Hostia.
Pere Casaldáliga.
Escrito por Piedad |
21 de Abril de 2009 con
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