Psicología, Discapacidad Intelectual

Los niños en situación de discapacidad intelectual presentan limitaciones en su funcionamiento intelectual, en la conducta y en las habilidades adaptativas a nivel conceptual, social y práctico.

Las características que se presentan en el comportamiento del niño con discapacidad intelectual, van desde las más leves hasta profundas dificultades:

Precariedad en la atención y concentración.

Inseguridad postural y torpeza.

Desorden en el espacio temporal que hace dificultoso la utilización de los objetos.

Restricción en el lenguaje y la comunicación.

Impulsividad.

Miedo ante la pérdida de sostén.

Escaso nivel de frustración.

Ausencia de fijación de la mirada o en respuesta a un estímulo sonoro.

Comparecencia de movimientos y de gestos repetitivos.

Actitud cerrada con presencia de repliegues hacia el propio cuerpo.

Dependencia en la ejecución de las actividades de la vida cotidiana.

Imposibilidad de acceder al juego.

Ausencia de control de esfínteres

Es preciso considerar al hablar con una persona con discapacidad intelectual es el diferenciar entre la persona y la condición. A la persona que cuenta con una discapacidad intelectual NO se le debe calificar como “persona discapacitada”, sino como “persona con discapacidad intelectual”.

El inconveniente no debe determinar a la persona, porque es un estado particular de sus funciones que empezó en el momento de su nacimiento o por alguna causa que le sucedió en su vida.

Se deben acomodar actividades ocupacionales de acuerdo a su potencial diferencial, impulsando sentimientos de éxito que ayuden su motivación y autonomía en las áreas de auto cuidado, juego y escolaridad.

Alentar el desempeño escolar del niño por medio del desarrollo de los componentes cognitivos, observación, atención y concentración haciendo uso del potencial diferencial del niño, técnicas de manejo de conducta y control ambiental.

La tarea principal es la detección de las limitaciones y capacidades en función de su edad y de sus expectativas futuras, para que le brinde los apoyos que necesita en cada una de las dimensiones o áreas en las que la vida de la persona se expone.

Las personas con discapacidad intelectual cuenta con la capacidad de llegar a ser buenos trabajadores. Las estrategias que se han implementado relación  al empleo les posibilita  tener acceso a nuevas oportunidades de empleo competitivo.

El trabajo es fundamental para cualquier persona, incluye la posibilidad de satisfacer las necesidades, ya sean económicas, de autorrealización y desarrollo personal, de valoración y reconocimiento social y favorece además la independencia personal. A pesar de esto, lograrlo no es una tarea sencilla.

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Escrito por Marilu2009 | 23 de Agosto de 2011 | 1 comentario
Categorias: Psicología | Etiquetas: ,

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Comentarios

  1. Marta Miriam - 11 de Noviembre de 2013 | 1:57

    que interesante persona con discapacidad intelectual pero como nos enseña que no hay barreras para poder salir adelante dios la bendiga

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