Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.
El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña.
Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.
El hombre hizo lo que el Señor le pidió.
Por muchos años, día a día, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas… y ésta no se movía.
Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano.
Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente:
“Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido” Le dio al hombre la impresión que la tarea hazque le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso.
Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión.
Satanás le dijo:
“¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible?
Sólo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente” (Leer más…)
Escrito por Piedad |
14 de Octubre de 2009 |
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Cuentos que nos ayudan a crecer.
Un viejo cacique de una tribu estaba charlando con sus nietos, acerca de la vida.
Él les dijo:
Una gran pelea está ocurriendo dentro de mi … es entre dos lobos.
Uno de los lobos es … el resentimiento, la inferioridad, el miedo, la maldad, la avaricia, la mentira, el egoísmo, la envidia, el rencor, la culpa, el dolor, la ira.
El otro lobo, es … la paz, el amor, la bondad, la alegría, la gratitud, la sencillez, la esperanza, la serenidad,
la humildad, la compasión, la sinceridad, la misericordia, la generosidad.
Y después agregó:
“Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro … de todos los seres de la Tierra.”
Los niños pensaron por unos instantes y uno de ellos preguntó a su abuelo:
- “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”
El viejo cacique respondió simplemente…
- “El que alimentes”…
Autor Desconocido
Escrito por Piedad |
11 de Septiembre de 2009 |
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Crecimiento y Cuentos que nos ayudan a crecer y Fortaleza y Reflexiones que nos ayudan a crecer y Relatos que nos ayudan a crecer y Vida.

Todo se queda quieto, sin compasión, las alas de la ilusión quedan heridas, ya no pueden volar, pero solo con el aleteo te dás cuenta que tienen vida, el miedo y el dolor te envuelven y sentís que tu alma es otra vez atravezada por mil cuchillos, sin anestecia, todo es inútil, las fuerzas te abandonan no querés seguir. Todo se vuelve gris, distante con la melodía de una última canción. Se apaga la luz de tu esperanza, tus ojos no brillan más , la luz que los iluminaba se apagó y se convirtió en una sombra que ni siquiera te refleja a vos misma.
El silencio es eterno, te sentís morir, ya es tarde, la soledad te invita a pasar, es la eterna confidente de los corazones que como el mío están rotos, querés gritar pero te sentís sin voz, fantaseás con algo que no tiene solución y el alma se reduce a mil pedazos y se corta cada día y cada noche en pedazos más pequeños, esas mariposas que te acompañaban no están más, volaron a otros nidos, sentís el sabor amargo en el corazón , tu sangre te duele.
Quedaron tantos besos, tantos abrazos, tantas palabras y el único destinatario de ellas ya se fue. Te contentas con que no éras su amor, debo ser fuerte y dejarlo, nadie puede obligar a que te amen y sentís tu corazón paralizado, todo terminó así, sin embargo seguís esperando, una palabra un milagro pero te das cuenta que no será así, tu corazón está roto y el tiempo se detiene.
Escrito por Marilu2009 |
19 de Agosto de 2009 |
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Amor y Crecimiento y Fe y Fortaleza y Hombre y Mujer y Reflexiones que nos ayudan a crecer y Relatos que nos ayudan a crecer y Tristeza y Vida.

Sabiduría Concentrada
Para Mujeres Atrevidas
La etapa de la vejez es una época de «maduración» en la que las mujeres pueden consagrar su tiempo, energía y creatividad a lo que en realidad les importa. Jean Bolen nos obsequia con su proyecto: las ancianas no se quejan. Al contrario, las ancianas son atrevidas y confían en sus propios instintos. No imploran; en cambio, sí meditan. Eligen su camino con el corazón. Poseen la fiereza del que defiende lo que más le importa. Dicen la verdad con compasión. Escuchan su cuerpo, se reinventan a sí mismas en función de sus necesidades y saborean la parte positiva de sus vidas.
Autor: Shinoda Bolen, Jean
Editorial: Kairós
Escrito por Piedad |
28 de Abril de 2008 |
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Libros que nos ayudan a crecer.